Se trata de un experimento visual que basa su fundamento en la mezcla de muchas realidades para representar una mentira. La fuerza del proyecto viene dada por el impacto visual provocado por el realismo distorsionado resultante de dicha mezcla. Los retratos representan una realidad anti-estética, rozando lo increíble y deforme. El proyecto se divide en dos partes:
LA REALIDAD: Está representada por la realización de retratos fotográficos a diferentes personas que tienen un lazo en común, parejas, familiares o amigos de la infancia. Una vez obtenida toda esa información fotográfica, de personas que realmente son alguien, que tienen identidad, que existen como SER, los divido en diferentes grupos según parentesco para iniciar la segunda parte del proyecto, que es:
LA MENTIRA: Es el resultado de la mezcla de los diferentes grupos de personas, creando un personaje totalmente independiente, que en algún caso podría llegar a SER reconocible, sin que el espectador se de cuenta de que en realidad no existe, que no ES.
El autor pretende buscar la confusión entre realidad y ficción, que el espectador pueda llegar a plantearse la posibilidad de que lo que ve es real, pero que a la vez dude por la dificultad visual que representan la imágenes dislocadas.